jueves, 12 de septiembre de 2013


En muchos textos confunden a los estudiantes al describir los modos de Jazz como Modos Eclesiásticos o Gregorianos, y por eso mismo aquí se estudia cada tema independientemente para evitar confusiones. 

Los modos en Jazz y en la música clásica y popular se usan como un recurso melódico para la composición y para la improvisación.
En los Modos de Jazz se trabaja con las 12 tonalidades, y como en cada tonalidad hay 7 modos, resultan 84 modos..

Los modos en el Canto Gregoriano sirven también como recurso melódico para la composición, y además como centro tonal en su armonía. 
En los Modos Gregorianos solo se trabaja con la tonalidad de DO. 
Todos los cantos gregorianos están en 12 modos.
Un canto en un modo determinado finaliza con la nota fundamental del modo.  Por ejemplo un canto en modo Frigio, termina en la nota MI.
El Canto Gregoriano se canta "a capella" sin acompañamiento instrumental, pero en los templos se acompaña con órgano para apoyar el canto de la comunidad.

Quien se interesa por los Modos de Jazz puede iniciar su estudio directamente, evitando las complicaciones de toda la evolución histórica del Canto Gregoriano, obteniendo con su estudio una herramienta práctica para la improvisación. 

Quien se interesa por el Canto Gregoriano y la Música Litúrgica, encuentra también una base sólida para iniciarse en su estudio.





El objetivo de este texto es ayudar a los músicos litúrgicos a interpretar el canto Gregoriano con una mejor comprensión de sus modos, y ayudar a los organistas con un sistema fácil para iniciarse en su acompañamiento armónico. 





El objetivo de este texto es capacitar al estudiante de Jazz para improvisar con la herramienta de los Modos, y para poder ejecutar el Jazz Modal.  
Estudiando cuidadosamente estos conceptos, y practicando cada ejercicio hasta dominarlo en todas las tonalidades, logrará muy pronto ese objetivo.







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